"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota"

 
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Tu y los demás - Historias Escrito por Grupo Editorial
Viernes, 26 de Febrero de 2010 12:07

Dos monjes que regresaban a su templo llegaron a un arroyo donde encontraron a una hermosa mujer que no se atrevía a cruzarlo, temerosa porque el arroyo había crecido y la corriente era fuerte.
 


Uno de los monjes, el mayor, casi sin detenerse, la alzó en sus brazos y la llevó hasta la otra orilla. La mujer le agradeció, ya que su hijo estaba gravemente enfermo y ella necesitaba cruzar ese arroyo para verlo, y los hombres siguieron su camino.
 
Después de recorrer tres días el otro monje, el joven, sin poder contenerse  más, exclamó: "¿Cómo pudiste hacer eso, tomar una mujer en tus brazos ?... Conoces bien las reglas..." y otras cosas por el estilo.
 
Respondió el monje cuestionado con una sonrisa:
 " Es posible que haya cometido alguna falta, pero esa mujer necesitaba cruzar ese arroyo para ver a su hijo. Yo solo crucé a la mujer y la dejé en la otra orilla.
 
 "¿Pero qué te pasa a vos, que ya pasaron tres días del episodio y aún la llevas a cuestas?". Yo la dejé del otro lado del arroyo.
 

 

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